Resumen
La isla de Madeira desempeñó un importante papel en el desarrollo de la producción azucarera, trasplantada del Mediterráneo al Atlántico, y en la transmisión de esta cultura a las islas atlánticas de Canarias, Cabo Verde, Santo Tomé y Príncipe y Brasil. Las Canarias también contribuyeron a la expansión de esta actividad al otro lado del Atlántico, especialmente a las Antillas españolas, Venezuela y Colombia. El azúcar fue uno de los primeros productos globales en el comercio atlántico, promoviendo intercambios lingüísticos y culturales entre las varias áreas azucareras, sobre todo en las islas atlánticas y en el nuevo mundo latinoamericano. Por eso hoy tenemos una terminología azucarera común a los dos lados del Atlántico, que importa conocer, valorar y salvaguardar.

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Derechos de autor 2019 Naidea Nunes Nunes
